Wednesday, April 26, 2006

EL ARTE... ¿ABURRIDO O MAL COMPRENDIDO?

PÉREZ BARRERA SARAHI
A CIENCIA CIERTA (COLUMNA)
EXPOSICIÓN DE PINTURA
Fotografía: Rafael Doniz (google.com)

El tema de la pintura y la escultura siempre ha sido delegado al plano de lo aburrido o lo puramente intelectual, razón por la cual, las exposiciones de índole artístico, pocas veces cuentan con públicos concurridos, más bien, llegan a contar con un gran número de espectadores los días en que a los profesores se les ocurre dejar alguna “tareita” o algún “trabajito”.

Más aún, si la pintura es abstracta o de un remarcado surrealismo, las exposiciones se vuelven sombras que danzan en salas coloridas o monocromáticas, recintos sedes de tales acontecimientos, se vuelven obras que ante el silencio marcado por el vacío gritan su desesperación y enorme deseo de ser miradas, aunque sea por un instante.

En esta ocasión, tocó a la exposición-homenaje a Mathias Goeritz, vivir la experiencia de la desolación, del vacío, del silencio y la soledad. Parece ser que ni a los alumnos de la Facultad de Arquitectura, sitio sede de tal exhibición, les importó la obra del pintor, arquitecto y escultor mexicano de origen alemán, quien además fue, por 35 años, catedrático de la máxima casa de estudios. Total, ¿a quién le importa la obra del señor que levantó las torres de Ciudad Satélite?, ¿a los arquitectos?, ¿a los diseñadores?

Parece ser que sólo unos cuantos se dieron a la tarea de identificar las obras, eminentemente surrealistas, y algunas del movimiento expresionista, del artista homenajeado con la galería de José Luis Benllure, obras pertenecientes a las colecciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y el Museo Tamayo de Arte Contemporáneo.

A muy pocas personas les llama la atención el dedicar unos impulsos del nervio óptico a obras “sin sentido”, aunque raro, sí se preocupan por mirar las obras de un Dalí, que al igual que Goeritz, maneja infinidad de técnicas y de temas.

Sin embargo, quienes nos sentimos satisfechos por la exposición, agradecemos al creador de la arquitectura emocional, el ingenio y el minimalismo mostrado en cada una de las obras, además, de ese perfecto uso de las técnicas, que va desde las más complejas como la madera y las hojas de oro, hasta las más sencillas como las técnicas con lápiz, acuarela y plumón.

Y para aquellos que decidan acudir a esta exposición (25 abril-23 junio) deben tener presente que en ocasiones no comprendemos el porqué de las técnicas o el de los movimientos a los que pertenecen tales o cuales obras, pero para ello, es necesario que se sepa que nunca se tiene que dejar de lado el contexto, el momento en el que fueron realizadas.

Público en general, no debemos guiarnos por “lo que la gente dice que parece aburrido”, comprobémoslo, por lo menos miremos y critiquemos, no a muchos les place el arte surrealista, pero siempre es bueno “echar un ojo”.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home